Ir al contenido principal

Los enamoramientos

De todos los usos que pueden darse al lenguaje es, sin duda para mí, el narrativo literario el más complejo y, sin embargo, el que más cautiva. Y a pesar de esta complejidad hay autores que hilvanan esta estructura narrativa con un dominio absoluto, subyugante, con frases que atrapan y no dejan indiferente. Es el caso de Javier Marías. Acabo de terminar su última novela, "Los enamoramientos", con la sensación de haber acabado uno de esos libros que se estudiarán en las facultades o en las clases de literatura contemporánea de cualquiera de los planes de estudio que se inventen los políticos presentes o venideros en los próximos años.La acción, "un asesinato, no más" como cita la protagonista recordando un pasaje de la novela de Dumas, "Los tres mosqueteros" sin dejar de ser sorprendente es una mera excusa para dar paso a la reflexión profunda sobre los azares universales que nos ponen en este mundo y nos quitan de en medio pasando al dominio de los muertos del que, por nuestro bien y más por el de los vivos, no se puede ni debe volver. Lo que se dice, lo que se calla, lo escuchado y que no debería haberlo sido son el motor del relato y de la vida misma que se desenvuelve con un lenguaje contundente, profundo, que desnuda la anatomía de los sentimientos. Una historia, no más, que morirá al ser terminada y cerrado el libro como dice Marías, o quizás no tanto... Pero qué historia... Un regalo para los sentidos y el pensamiento.

 

Entradas populares de este blog

Cuento binario

El lado femenino

Una vez, cuando era joven de verdad, quiero decir cuando aún conservaba restos de acné y la pelusa, jalonándome el rostro, todavía no se había endurecido demasiado,  una chica de parecida juventud me dijo que yo tenía un lado femenino muy desarrollado. En ese momento vital de hormonas desbocadas aquello me sonó a la voluntad de establecer alguna conexión o desconexión que, en cualquier caso, se alejaba de mi voluntad inmediata -no escondida, por otra parte-. Tal vez había alguna intención más a largo plazo o tal vez era, simple y llanamente, lo que se vendría a llamar un dar calabazas en toda regla.
Nunca hasta entonces había pensado que pudiéramos tener lados de sexos diferentes, así que me decidí a profundizar en la literatura existente sobre el tema para acabar descubriendo que aquello tenía que ver con energías vitales, filosofía oriental, polaridades, emociones y sensibilidades. Con el tiempo, y desde ese punto de vista, fui dando la razón a aquella chica aunque fueran calabazas …

Retratando a(l)ma

Puedo estar, sin pretenderlo, consolidando una sección sobre mis instagramers favoritos. Y favoritas, que dirían los políticamente correctos y los gramaticalmente confusos. Y confusas. Aunque no les falte razón para afirmar que también en el lenguaje hay un machismo intrínseco, como en casi toda la historia y la vida asumidas. La verdad es que si me detengo un momento a pensarlo, hay más favoritas que favoritos. Y no creo que sea cuestión de género como ya comenté una vez por aquí a cuenta demi lado femenino. Qué narices importará todo eso cuando se habla de sensibilidad artística. Nada. Sólo que una de esas favoritas es, sin duda, Isabel López, @venkatesulu para los que frecuentamos la red social de la fotografía móvil. Hace tiempo ya que me atrapó su manera de encuadrar y aislar escenas de la vida con un smartphone, casi siempre en blanco y negro, como buscando un contraste esencial y común a cualquier sentimiento. Instagram le ha dado merecido reconocimiento a su trabajo en varias…