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Cien años de humildad poética

De entre todas las efemérides relacionadas con el mundo de la literatura que se celebrarán a lo largo de 2017, quizá una de las más significativas -que no siempre quiere decir que vaya a ser la más significada- sea la del centenario del nacimiento de Gloria Fuertes (28/07/1917 - 27/11/1998), escritora, poeta y dramaturga que a buen seguro será recordada por la generación que ahora supera la franja de los cuarenta años en su faceta de creadora de literatura infantil y sus apariciones en programas de televisión dedicados a esa audiencia como Un globo, dos globos, tres globos  y La cometa blanca. Sin embargo, su obra para adultos, especialmente su obra poética, es mucho más desconocida, pero no por ello menos valiosa, tal y como señala la periodista Verónica Fuentes para la revista de divulgación científica SINC

Gloria Fuertes, esa escritora de voz ronca y aspecto deliberadamente varonil, fue mucho más que una autora de literatura infantil. Sin embargo, su figura, como la de muchos artistas patrios, es más apreciada fuera de su país de origen.

Es la propia Verónica Fuentes quien se encarga de recoger varias declaraciones de profesoras de universidades foráneas que tratan de explicar este factor de desconocimiento o de no aceptación de Gloria Fuertes dentro del panorama literiario español.

Según Reyes Vila-Belda, profesora del departamento de Español y Portugués de la Universidad de Indiana (EE UU), “ni su figura ni su poesía han sido suficientemente estudiadas en España”.
No obstante, goza de reconocimiento en el exterior, especialmente en Estados Unidos, donde varios críticos importantes han investigado su obra, se han traducido sus poemas y estos figuran en importantes antologías.
“Su poesía se estudia en los departamentos de español de muchas universidades norteamericanas. La paradoja es que, mientras en España todavía algunos cuestionan su obra, fuera forma parte del canon”, añade la investigadora española.
Por su parte, Sharon Keefe Ugalde, coordinadora de la división de español en el departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Texas (EE UU), sí cree que la oralidad campechana y deliberadamente cotidiana de Gloria Fuertes la alejó del patrón aceptado.
“Especialmente, de los poetas culturalistas”, matiza. “Para ellos una voz llana y directa sonaba como un chirrío molesto, por eso no admitían que fuera poeta”. Según las expertas, otras circunstancias en contra del triunfo de Fuertes en los ámbitos de la alta cultura a mediados del siglo XX fueron ser mujer, lesbiana y pobre.
La bibliografía que recoge estudios sobre la autora está salpicada también de nombres de autores extranjeros que se han interesado por la literatura de Fuertes. Otra muestra de la admiración y reconocimiento que genera Gloria Fuertes fuera de las fronteras españolas lo podemos encontrar también en la utilización de su imagen por parte de la compañía aerea Norwegian en aviones de su flota como símbolo y figura destacada de la cultura literaria española aprovechando esta efemérides del año de su nacimiento.

 
La Fundación Gloria Fuertes propone, por su parte, para celebrar este centenario y dar a conocer una visión mucho más completa de la obra de la autora, diferentes actividades que ofertan distintos grupos, personas o entidades, como pueden ser espectáculos infantiles, juveniles, para adultos, cuentacuentos, visitas guiadas, representaciones teatrales, talleres, etc, relacionados con la figura de la escritora madrileña. Si bien estas actividades no las organiza directamente la Fundación, si que pone en contacto a las personas o entidades que quieran disponer o disfrutar de alguna de las mismas.

Una de estas actividades son los conciertos que ofrece el grupo musical Son Ciempieses, expresamente creado para musicar poemas de Gloria Fuertes y que ofrecen su repertorio de diez canciones basadas en otros tantos poemas de la autora recogidos en el álbum Vista a lo bestia.





Otra de las propuestas de la fundación es la obra teatral infantil Deambulantes, un espectáculo teatral que la propia Fundación describe como un espacio para promover la creatividad y el descubrimiento de una literatura que rara vez se recoje en los libros de texto.

Deambulantes es un espectáculo en el que cuatro mujeres recrean todo un universo repleto de juegos de palabras, objetos disparatados e imágenes poéticas, en un escenario casi vacío y al mismo tiempo rebosante de expresividad, imaginación y plasticidad de los cuerpos y los escasos objetos que se manipulan, dos maletas que contienen pequeños mundos, una máquina de escribir... La obra pretende promover la lectura de las niñas y los niños, las ganas de inventar sus propias historias jugando con las palabras. Descubrir la obra literaria y la vida de Gloria Fuertes, así como la literatura de tantas mujeres que no aparecen en los libros de texto y a pesar de ello nos han dejado un legado muy valioso.




Pero no sólo desde el ámbito de la Fundación Gloria Fuertes llegan propuestas. Hay otras iniciativas independientes que también se han lanzado a la labor de difundir su obra aprovechando el centenario de su nacimiento. Es el caso del blog cultural El Asombrario & Co, ligado al diario Público, en el que desde el día uno de enero de este año se ha abierto El balcón de Gloria Fuertes, un espacio en el que semana a semana se irán recogiendo poemas de la autora aprovechando acontecimientos o efemérides. Esta semana, por ejemplo, relacionaba los 141 años desde que Bell patentara el teléfono con el sentido de la espera del acontecimiento repentino que Gloria Fuertes recogió en uno de sus poemas más emblemáticos: Poeta de Guardia.

… ¡Otra noche más! ¡Qué aburrimiento!
¡Si al menos alguien llamase llamara o llamaría! …

(...)Y nadie suena, o quema, o hiela o llama
en esta noche,
en la que,
como en casi todas,
soy poeta de guardia.


(De Poeta de guardia, El Bardo, 1968.)
Tambien desde el mundo de la música independiente han surgido voces que, de algún u otro modo quieren hacer resonar la lírica llana y genuina de Gloria Fuertes. Es el caso de la cantante de rap Eskarnia, quien a través de su álbum "Sola en la sala" invita al público a que lea la producción poética de la escritora de Lavapiés dirigida al público adulto. La agencia EFE publicó recientemente el resumen de una entrevista con la cantante en la que desgranaba los motivos que le habían llevado a realizar este proyecto:

Las rimas "directas" de Fuertes, la "reivindicación social" que tiene su poesía, hecha "para el pueblo", y el punto de descaro de sus textos le pareció a Elena Casanueva "Eskarnia" (Santa Cruz de Tenerife, 1986) algo "muy rapero" cuando se sumergió en los versos de la madrileña, según ha explicado a Efe.
"Lo mágico de cuando descubrí su poesía era que vi que coincidíamos en muchas temáticas y me pareció que su literatura era atemporal y universal", explica, y reconoce que esos versos los podía haber escrito ella misma, "hoy en día, pero Fuertes ya lo hacía hace 50 años", añade.
Una vez que escogió los versos que más "le atravesaron", incluso aquellos que más le "golpearon el estómago", Casanueva trazó un paralelismo entre sus rimas y las de Fuertes, entre su vida y la de ella, y condensó en forma de rap todo lo que había leído acerca de su figura.
En especial lo hizo en la canción que da nombre al álbum, "Sola en la sala", un tema que para la rapera "no lo ha escrito" ella, sino que "lo ha escrito Gloria Fuertes a través de su puño".




A pesar de la notable ausencia de iniciativas para la conmemoración de este centenario desde los estamentos oficiales de la cultura, lo cierto es que en estas primeras semanas de 2017 el grupo socialista en el Congreso de los Diputados ha presentado una propuesta al Gobierno para solicitar que se dote de carácter oficial dicha conmemoración.

Pero sin duda, la mejor manera de homenajear a Gloria Fuertes es leer su obra. Y en ese empeño hay ya varias editoriales trabajando en nuevas antologías, tal y como recoge Javier Rodríguez Marcos en su artículo de reciente publicación "Los libros que hay que leer en 2017" para el suplemento de cultura del diario El País.
En las letras, es lo que tratarán de hacer varias editoriales con Gloria Fuertes, hija de una costurera y un conserje nacida hace cien años en el barrio madrileño de Lavapiés. Aunque antologías como Mujer de verso en pecho (Cátedra) y Que estás en la tierra (Collioure), una con prólogo de Francisco Nieva y la otra elaborada por Jaime Gil de Biedma, demostraron que Fuertes era mucho más que una estupenda autora para niños, las selecciones que preparan Blackie Books, Reservoir Books —Me crece la barba— y Nórdica —Geografía humana— celebrarán a una escritora a la que la historia no se ha tomado demasiado en serio y que se autorretrató así: “A los nueve años me pilló un carro / y a los catorce me pilló la guerra; / A los quince se murió mi madre, se fue cuando más / falta me hacía, / Quise ir a la guerra para pararla, / pero me detuvieron a mitad del camino. / Luego me salió una oficina, / donde trabajo como si fuera tonta / -Dios y el botones saben que no lo soy-”.

Los actos conmemorativos, las celebraciones, los "años de...", no dejan de ser muchas veces meros trámites obligados que nacen de intereses ajenos al motivo real que se señala. Sin embargo, esta efemérides puede servir para colocar a la poesía adulta de Gloria Fuertes en el lugar que buena parte de la cultura española le ha negado durante años. Mucho más porque el empeño para que así sea nace desde donde Gloria siempre hubiese querido: de los lectores de a pie, quienes, contradiciendo su epitafio, piensan que a la poesía de Gloria Fuertes todavía le queda mucho por decir.



Gloria Fuertes
Poeta de Guardia (1917-1998)
Ya creo que lo he dicho todo
Y que ya todo lo amé. 
G.F.   
 
 

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