Ir al contenido principal

Silencio

Allí encuentro las palabras cuando me faltan, cuando el pensamiento entra en barbecho emocional, en un secarral de ideas. El espacio donde labrar, donde abonar a la espera del fruto, no en actitud contemplativa sino en labor que más se pareciera a la del artesano rodeado de mimbres y alambres, componiendo cestillos de usos impredecibles. Allí me refugio cuando los días no son mas que un ruido agrio de palabras sin sentido. No tendemos a soportar los silencios porque en realidad no nos soportamos a nosotros mismos. Tendemos a taparnos tras frases banales que se han ido haciendo huecas con el tiempo, como gruesos ropajes o como una coraza que pusiera distancia y nos alejara de nuestro centro y pudiera transformarnos en otro pretendido. Hablar, hablar para distraer el tiempo, para llenar el espacio y no sentirnos solos, hablar y hablar diciendo muy poco o diciendo nada. Sólo así se puede entender que suenen fanfarrias vacuas a todas horas, las noticias repetidas, los medios idiotizantes con sus farándulas de famosillos del tres al cuarto, con sus tertulianos verborrágicos, sus réplicas en las calles... Palabras, frases dichas como pésames de los no allegados al difunto en los velatorios.
Por eso en el silencio suelo encontrarme con mis reflexiones y mis vaivenes emocionales a solas, como en esta mañana en que la luz se atisba tras una niebla espesa y durmiente en la que me encuentro examinando mi forma de hacer en este mundo posible, tratando de llevarlo al mundo idílico que anhelo y al que siempre puedo acudir al refugio de los días en que no consigo ser. Allí se mezclan los dos en una colisión perfecta y no dolorosa en la que todo puede suceder, como en un sueño. De allí, convertido en breve ermitaño apartado del mundo, saco el sosiego, pero también la pasión y el amor que necesito para construir mi mundo, para encajarme en los días por venir sintiéndome pleno, como en esta mañana de niebla abundante y pastosa en que se recorta la silueta de mi gato sentado sobre un muro, atento al pasar de la nada, quizá como yo, recogido en sí mismo. No quiero molestar. Silencio. Ya me callo.

Entradas populares de este blog

Cuento binario

El lado femenino

Una vez, cuando era joven de verdad, quiero decir cuando aún conservaba restos de acné y la pelusa, jalonándome el rostro, todavía no se había endurecido demasiado,  una chica de parecida juventud me dijo que yo tenía un lado femenino muy desarrollado. En ese momento vital de hormonas desbocadas aquello me sonó a la voluntad de establecer alguna conexión o desconexión que, en cualquier caso, se alejaba de mi voluntad inmediata -no escondida, por otra parte-. Tal vez había alguna intención más a largo plazo o tal vez era, simple y llanamente, lo que se vendría a llamar un dar calabazas en toda regla.
Nunca hasta entonces había pensado que pudiéramos tener lados de sexos diferentes, así que me decidí a profundizar en la literatura existente sobre el tema para acabar descubriendo que aquello tenía que ver con energías vitales, filosofía oriental, polaridades, emociones y sensibilidades. Con el tiempo, y desde ese punto de vista, fui dando la razón a aquella chica aunque fueran calabazas …

Retratando a(l)ma

Puedo estar, sin pretenderlo, consolidando una sección sobre mis instagramers favoritos. Y favoritas, que dirían los políticamente correctos y los gramaticalmente confusos. Y confusas. Aunque no les falte razón para afirmar que también en el lenguaje hay un machismo intrínseco, como en casi toda la historia y la vida asumidas. La verdad es que si me detengo un momento a pensarlo, hay más favoritas que favoritos. Y no creo que sea cuestión de género como ya comenté una vez por aquí a cuenta demi lado femenino. Qué narices importará todo eso cuando se habla de sensibilidad artística. Nada. Sólo que una de esas favoritas es, sin duda, Isabel López, @venkatesulu para los que frecuentamos la red social de la fotografía móvil. Hace tiempo ya que me atrapó su manera de encuadrar y aislar escenas de la vida con un smartphone, casi siempre en blanco y negro, como buscando un contraste esencial y común a cualquier sentimiento. Instagram le ha dado merecido reconocimiento a su trabajo en varias…